Neurodiversidad: Una nueva perspectiva

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Durante los últimos años el concepto de neurodiversidad ha sido cada vez más estudiado y más difundido. Es por eso que consideramos tener esta perspectiva en cuenta para el tratamiento y el día a día de los niños con autismo, o alguna “deficiencia”. Utilizamos los paréntesis ya que si vamos a hablar de neurodiversidad es muy importante tener en cuenta que como el mismo término lo dice, la diversidad hace referencia a las diferencias en general pero al mismo tiempo a la particularidad de estas diferencias, debemos tener en cuenta o considerar que esta diversidad genera nuevas oportunidades de aprendizaje y afrontamiento social o cognitivo y no solamente genera dificultades en el desarrollo.

El término neurodiversidad principalmente ha sido utilizado por la socióloga australiana Judy Singer, quien junto con su madre y su hija se encuentran dentro del espectro autista. Para Singer, tanto el autismo como distintas condiciones del desarrollo deberían catalogarse y clasificarse como se haría con la diversidad cultural, étnica, social, económica etc. Es decir el autismo no necesariamente vendría a ser una discapacidad sino una diferencia en el desarrollo neurológico.

Este concepto surge básicamente a partir de las investigaciones que debilitaron la idea de que el cerebro solamente se desarrollaba hasta cierta edad, y a partir de esta era estático. Sin embargo con el concurrir del tiempo y de los distintos estudios, las conclusiones fueron asombrosas y nos guiaron a la plasticidad cerebral, algo que por mucho tiempo había sido descartado.

Y si así como el cerebro puede adaptarse y cambiar durante el paso del tiempo y la exposición a distintas experiencias, el termino neurodiversidad hace referencia a la neurología atípica, que no necesariamente es inferior, sino que se contrapone al desarrollo neurotípico. Nos tomaremos el tiempo de abordar el tema neurológico del autismo en otra oportunidad para poder ampliar el tópico.

Entonces, a partir de estas investigaciones de orden más filosófico o sociológico con una carga científica importante, la neurodiversidad describiría la interacción social (en autistas de alta funcionalidad) como distinta a la que los demás niños podrían tener pero al ser distinta el niño encontraría otras maneras de relacionarse con su entorno que muchas veces le son útiles y funcionales, en la mayoría de los casos o situaciones. De igual manera sucedería con el lenguaje, y con el razonamiento lógico. Aquí si bien es cierto podemos observar que los niños con autismo tienen muchas dificultades en comprender excepciones lógicas, presentarían un razonamiento más orientado al contexto que a la lógica formal clásica.

Es importante tener en cuenta que no toda actitud o comportamiento que se aleja de la norma estandarizada necesariamente son síntoma de dificultades, si bien es cierto esta nueva perspectiva se aleja de lo que instituciones internacionales consideran como enfermedad mental o trastorno, y pertenece más a un movimiento antipsiquiatrico, es importante tener en cuenta la diversidad de las funciones neurológicas, y en que circunstancias son beneficiosas para la persona. Al final afirmar que dos cerebros son funcional y anatomicamente idénticos sería tan utópico como pensar que las personas con autismo solo viven de discapacidades y no de oportunidades y divergencias.

 

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